El día también estaba siendo muy amargo para Rebecca, la pesadez de su corazón no se iba por el remordimiento de las palabras que había pronunciado realmente sin pensar. Es cierto que sus hijos no estaban en sus planes y tampoco un matrimonio, pero decir que eran indeseados era algo de lo que se arrepentía terriblemente. Ya les había pedido perdón a sus bebés, de verdad los amaba, su vientre ya se estaba hinchando y aunque todavía no percibía movimientos, le encantaba acariciar su barriga imagi