Rebecca se dejó caer en la cama y rompió en llanto, ahora se sentía demasiado arrepentida de lo que dijo, pero al no saber frenar su lengua, había dañado algo que no estaba segura de poder reparar o de querer hacerlo. Era un absurdo y lo sabía, Charles ya le había demostrado de mil maneras que ella era el centro de su vida, pero en un arranque de rabia había conseguido crear una barrera con su esposo que ahora no sabía cómo traspasar.
Charles no durmió esa noche en su habitación y, aunque al si