—Bien, ustedes no tienen acuerdo prenupcial, tengo entendido que esa es la razón de tu paranoia. Rebeca no quiere nada de ti, al menos no económico, entonces, si no piensas separarte de ella, no tienes necesidad de hacer ningún contrato donde ella se comprometa a no quitarte nada. Ahora es la madre de tus hijos. Si de verdad vas a hacerla tu esposa, hazlo con todas las de la ley.
—Espera, Donna, son cosas diferentes…
—No, déjala —Charles interrumpió a Julian que parecía querer explicar lo incon