Capítulo 20
El tono preocupado de su voz y la sinceridad en sus ojos le hicieron pensar a Rebecca, por un momento, que podía tratarse del hombre que la había atropellado, le dijeron que no fue culpa del conductor porque ella cruzó imprudentemente la calle, incluso alcanzaba a detectar una mirada cariñosa que la desconcertaba todavía más. Fue un acto reflejo el alejar la mano cuando él intentó tocarla, pero se arrepintió al segundo porque una parte de su ser anhelaba ese toque, era absurdo, pero casi quería