Los secuestradores continuaron con su chantaje.
—No sé cómo se llama ella, pero te aseguro que está embarazada y a los escuincles les ha dicho que es su hermanito. Y la hemos traído con nosotros porque ella quiso pasarse de lista y rescatar a esos indezuelos, o sea que por culpa de ellos es que esa muchacha también está aquí y deberás pagar por ella también.
Explicó el hombre.
—¡Ay, no qué horror, el puto de Eduardo anda dejando regados hijos por todos lados!
Exclamó Luna en voz baja. Saber eso