Cuando regresaron a su casa les recibieron sus hijos, pero no solo ellos, sino que la prima de Eduardo también salió a recibirlos.
Bueno, específicamente a él. Quitando de su camino al pequeño Gael que con mucha emoción iba al encuentro de su papá.
Al ver la brusca acción de la chica, Luna se enfureció y tomó de la mano a sus hijos y se los llevó cada uno a su habitación.
—Mamá, nuestra prima es muy mala, ni siquiera nos deja que veamos la televisión a gusto. —Se quejó uno de los niños.
—Si ma