Al momento en que los recién reconciliados bajaron a desayunar, la chiquilla solo saludó a su primo. Mientras que a Luna la vio con ojos de asesina, prácticamente le amenazó con la mirada.
Pero, como Luna ya sospecha de que la chiquilla está celosa de ella, pues decidió agregarle un poco más de leña al fuego aprovechando lo que su suegra le ha preguntado.
—¿Cómo dormiste, hija?, me imagino que extrañabas demasiado dormir en una cama bonita durante el tiempo que estuviste secuestrada.
—Uf, ni s