Despierto y veo que ya el sol ya está brillando fuerte. ¿Qué hora será? me pregunto toda adormitada.
Veo la hora y ¡madre mía! son casi las nueve de la mañana, ¿cómo pude haberme quedado dormida? Me reproché.
Luego observo la habitación y no veo mis cosas, ahí empiezo a recordar la cena de anoche y lo que sucedió después.
Me quito la sabana y veo que estoy desnuda, ¡no! ¡Que hice! ¡Que hice! me levanto de la cama desesperada, mi jefe debe estar feliz pensando que soy una más en su lista de conq