Luna lo empujó a un lado. Eduardo no dijo nada, pero los demás continuaron protestando.
—¿Prefieres que tu amor se case con otra mujer?
—¿Y a ti quién te ha dicho que yo siento algo por este hombre?
—¡Ay cariño! ¿Acaso se te olvida quién es mi pareja?
—¡Maldito mi amigo que anda ventilando todo lo que le cuento! —Pensó en su mente.
Ella lo amenazó diciendo que le iba a llamar a su amigo Francisco para que le llamara la atención.
Hasta entonces, el joven Juan Pablo se puso serio y le suplicó q