★ Lulú
Si alguien me hubiera dicho antes del desayuno que aquel día iba a terminar con una ovación de teatro barato y un ataque de histeria infantil, le habría dicho que dejara de fumar lo que fumaba. Pero la vida tiene un sentido del humor retorcido y esa mañana decidió hacernos una broma de alto presupuesto.
Amelia y yo andábamos en modo estrella de circo doméstico: escondidas detrás de cojines, cantando canciones incomprensibles y –lo más peligroso– practicando el baile del “salto del unicor