★Amelia
Yo siempre me despierto rápido, como si mis ojos tuvieran prisa por ver el día. Esa mañana también fue así. Abrí los ojos y la casa estaba calladita, como si todos estuvieran jugando a las estatuas y yo fuera la única que no sabía que el juego ya había empezado. Me levanté de puntitas porque no quería hacer ruido y caminé hasta el cuarto de papi. Quería preguntarle si podía hacer hotcakes o si mejor comíamos cereal con mucho chocolate.
Pero cuando ya iba a tocar la puerta escuché su voz