★Lulú
Hoy me desperté con la emoción tan atorada en el pecho que sentía que si respiraba muy fuerte iba a salir volando como un globo con helio.
¡Mi boda! ¡Mi boda! ¡MI BODA CARAJO!
Y no cualquier boda: mi boda con Daniel, el hombre que logró que yo dejara de fijarme en idiotas y que, además, convenció a mi mamá de que ya no le tuviera miedo a las facturas del hospital. No me pregunten cómo, pero el tipo tiene más poder que el IMSS en huelga.
Aparte, papá dejó de beber. ¡DEJÓ DE BEBER! Esto ame