★ Daniel
Amelia no paró de hablar en toda la mañana.
Y cuando digo no paró, quiero decir que ni un locutor de radio con cafeína en las venas podría competir con ella.
Desde que le conté que Lulú vendría a casa, mi hija se convirtió en una mezcla entre presentadora de televisión, ingeniera de decoración y jefa de protocolo de eventos internacionales.
—¡Papá! No pongas ese mantel, ese mantel no es digno de una mamá nueva —decía mientras me arrebataba el mantel y lo tiraba al suelo—. ¡Este tiene c