★Daniel
Nunca pensé que caminar por la costa con alguien a quien te estás enamorando pudiera ser tan… dramáticamente complicado. Sí, dramático y complicado, y no, no es por las olas, ni por la arena que se mete en los zapatos, ni siquiera por el viento que decide despeinarte como si fueras un espantapájaros enloquecido. No. Era porque Lulú estaba ahí y yo… bueno… yo era básicamente un hombre convertido en gelatina con zapatos mojados.
—Daniel… —dijo de repente, como si hubiera leído todos mis p