★ Lulú
No sé en qué momento mi vida se convirtió en una novela turca mal subtitulada, pero ahí estaba yo, dándole órdenes a Daniel como si fuera chofer de Uber con GPS defectuoso.
—A la derecha, jefe… no, no, ¡la otra derecha! —grité cuando el coche giró tan brusco que casi termino en el regazo de Amelia.
Amelia, claro, mi querida cómplice, ya iba dormida como angelito después del desastre que habíamos tenido. Tenía la boca entreabierta, roncaba bajito y uno de sus rizos le tapaba media cara. S