★Lulú
—Abuelita, voy al baño, ¿puedes echarle un ojito a Amelia mientras regreso? —dije, sonriendo, mientras me levantaba del sillón y avanzaba hacia el tocador.
—Claro, Lulú, pero no tardes mucho —respondió ella con voz dulce mientras acomodaba a Amelia en el piso con sus juguetes.
Yo asintiendo con la cabeza, abrí la puerta del baño y me adentré, lista para el momento zen de… ya saben, hacer mis necesidades. Cerré la puerta, suspiré aliviada, y después de unos minutos, decidí mirar el espejo,