★ Lulú
…Si se ahoga por mi culpa, me mato, pensé todavía, pero no tuve tiempo de deprimirme porque salí corriendo a ver a Amelia, que reía con su cabello lleno de espuma y la pobre Sofía con un peinado que parecía resultado de un huracán con déficit de atención.
—¡Mami! —gritó Amelia levantando la muñeca—. ¡Sofía no quiere que la seque!
—Ajá, claro —resoplé mientras me acercaba—. Sofía siempre tiene opiniones muy fuertes.
—Sí —dijo Amelia—. Y también dice que tú y papi ya se besaron de reconcil