Sentimientos de culpa que ahogan...
Esas palabras de Hafid fueron, como dagas encendidas, clavándose en el corazón de Sylvia, sí, era verdad, no había amor de parte de él hacia ella, pero el corazón de ésta mujer, estaba rebosante de amor por su esposo.
¿Sería su sino amar a éste hombre y que él no la amara? Cuando estaba en el orfanato pensó en que la vida le había negado el derecho de tener una familia, hasta que conoció a Hafid y a sus dos niños maravillosos.
Ahora,lo amaba y él amaba a otra, pero le prometía hacerla feli