Capítulo 17. Intentar una vida normal.
Emma abrió la puerta de la casa de Liam y apenas tuvo tiempo de dar un paso cuando dos cuerpecitos la rodearon como un torbellino de alegría.
—¡Llegaste! ¡Llegaste! —gritaron los gemelos al unísono.
—¡Hola! ¡¿Qué hicieron en mi ausencia?!
Ellos la arrastraron a la terraza. En el suelo había un reguero de lápices de colores y hojas.
—Hicimos dibujos para ti —notificó Matt.
—¿Para mí? —consultó emocionada.
Lucas le mostró con orgullo su dibujo de un dragón con alas enormes, hecho con crayones ver