Luciano
En cuanto Lucrecia sale por esa puerta dejándome solo en esa bodega, siento un gran vacío que no logro explicar, dado que tiene unos cuantos días que la conozco y por raro que parezca siento que ya la extraño.
Después de un buen rato salgo de esa bodega y no la encuentro por ningún lado, por lo que decido regresar mi casa o mejor dicho la casa de mi prometida. En cuanto llego subo a mi habitación y me doy un baño recordando en todo momento el roce del cuerpo de Lucrecia contra el mío y