Alexandre
—Desde hace varios días actúas un poco extraño. ¿Qué te preocupa, Alexandre? —inquiere Flavio en cuanto se percata de mi semblante.
Giro mi silla, lanzo un hondo suspiro y observo toda Liguria en un intento por liberar mi mente de tantos problemas. Después de una pequeña pausa decido hablar.
—Hace días alguien explotó un barco del padre de Liza. Al parecer tenían un cargamento muy valioso que estaba por salir a Rusia. Esto supuso una gran pérdida tanto para mi suegro como para su soc