Lilibeth
Me levanto para ir al baño, no sin antes informarle a Donato y al resto que regreso enseguida. Doy un par de pasos cuando de un momento a otro una mano se posa sobre mi cintura y cuando estoy a punto de golpear al tipo que se atrevió a hacer algo semejante, me doy cuenta de que se trata de Massimo.
Nos saludamos casi como si fuésemos un par de extraños, pero me doy cuenta de que él acaricia mi espalda desnuda, haciéndome sentir un extraño cosquilleo en todo el cuerpo. Deseando ser pose