Besa mi cuello con verdadera adoración y sus manos se deslizan por todo mi cuerpo por algunos segundos. Cuando siento que estas se alejan, estoy tentada en pedirle que no lo haga, sin embargo, al cabo de unos segundos siento como nuevamente se frotan contra mi vientre y mis senos.
—Primero nos daremos una pequeña ducha, cariño —murmura enjabonando mi cuerpo y ante cada caricia suya dejo escapar unos cuantos gemidos. Comienzo a restregar mi trasero contra su pelvis y cuando siento que su miembro