Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlex les hace unas señas a sus hombres y estos salen en cuestión de segundos, una vez que no hay nadie, me toma entre sus brazos y con su nariz acaricia mi cuello, dejando pequeños besos que me hacen estremecer desde la cabeza hasta la punta de los pies.
—Me gustaría mucho cariño, pero primero deseo que disfrutes de nuestra cita. —Me da un casto beso en los labios y como si le doliese en el alma se aleja de mí.
—¡







