C69: Te hablaré de la madre de Coral.
—Fue una buena excusa —sonrió Kisa con complicidad—. Su madre no podrá enojarse por eso, pues si tiene un ataque de catalepsia justo delante de mí, no podrá ocultar su condición.
—En parte, no le mentí. Digo, tú me encontraste medio muerto en mi auto y tuviste que llamar a emergencias. Luego declararon mi fallecimiento, para después despertar en la morgue e ir a buscar a mi hija en tu casa. No hubo forma de remediar lo que pasó. Pero gracias a todos esos eventos, ahora Coral está más tranquila.