C68: Mi madre no sabe que te denuncié.
—Por cierto —agregó Royal, acercándose un poco más a Kisa, quien sintió que una extraña sensación recorrió su cuerpo.
Aunque no retrocedió, la proximidad de Royal la descolocó y su corazón dio un pequeño brinco ante la acción inesperada de él. Éste se inclinó ligeramente hacia ella, en lo que su rostro se asomó a su oreja, y Kisa no pudo evitar inhalar aire de golpe.
—Mi madre no sabe que te denuncié y que fuiste a la cárcel por mi culpa —expuso Royal en voz baja, mirando a Kisa con seriedad—.