Desde aquel domingo en que Royal estuvo a punto de terminar la relación, Magalí asumió lo ocurrido como un ultimátum. Para ella, había quedado claro que si no lograba conquistar el corazón de Coral, perdería inevitablemente a Royal. Esa posibilidad la llenaba de temor y la impulsó a adoptar una actitud mucho más insistente y persistente en su intento por acercarse a la hija de su amado.
Magalí empezó a redoblar sus esfuerzos, adoptando un enfoque más meticuloso y casi obsesivo. Cada interacción