C195: Si tuviera la oportunidad, lo volvería a hacer.
El sonido de la puerta metálica al cerrarse hizo eco en la sala de visitas de la prisión. Kisa avanzó con pasos decididos, sintiendo el peso de la mirada de los guardias en su espalda. Frente a ella, sentada en la mesa con un aire de falsa tranquilidad, estaba Katherine.
Su exasperante serenidad, la forma en que sus dedos trazaban distraídamente la superficie de la mesa, la sonrisa ladeada que parecía más una burla que un gesto real… todo en ella le hervía la sangre.
—Vaya, vaya… —musitó Kather