A MERCED DEL DINERO. C37: Algo que valga la pena.
Marfil sintió cómo su sonrisa se desvanecía levemente. Su expresión se mantuvo serena, pero en su interior, una corriente helada recorrió su cuerpo. Entonces, forzó una risa ligera antes de responder.
—¡Ah, tu novia también! —repitió, con un matiz que esperaba que pasara desapercibido.
—Sí —asintió Richard—. Me gustaría que ustedes trataran con ella, que Vanya y tú llegaran a conocerla mejor. Quisiera que se hicieran amigas. Creo que les caería muy bien.
Marfil casi tuvo que contener una mueca.