A MERCED DEL DINERO. C253: Ya no puedo confiar en ti.
—La verdad… estoy sorprendido —continuó Richard—. Es la primera vez que te veo aceptar quién eres en realidad. Y aunque todo lo que me confesaste me sacudió, no puedo enojarme contigo. Sería como castigarte por haber sido sincera conmigo, y eso no es lo que quiero. Yo lo que quiero es que entiendas que el hecho de ser honesta es algo bueno, para ti y para los que te rodean. Es un gran paso, pero Marfil... yo no puedo prometerte que vayamos a seguir con esto.
—Ya te dije que si decides no seguir