A MERCED DEL DINERO. C211: Nunca seremos una verdadera familia.
—Mariela, por favor —articuló Aarón—. Vamos a tener una cena tranquila, después hablaremos de esto con calma —dijo, intentando suavizar la tensión.
—¿Una cena tranquila? Ya fue demasiado para mí tener que aceptar que esta chica esté sentada en la mesa con nosotros. ¿Ahora pretendes que además la tolere el resto de la velada como si nada?
—¿Pero por qué estás reaccionando así contra ella? ¿Qué te ha hecho? —cuestionó Aarón, sin la más mínima noción de lo que estaba sucediendo.
—Esta chica no per