Todo queda en absoluto silencio, mientras todos miran a Charlotte y Curthwulf buscando algún indicio de broma. Pero, cuando Charlotte, asiente, todos aplauden emocionados por las buenas noticias.
Uno a uno, son felicitados por toda la manada que suspiran aliviados por tener al fin una fecha de boda. Sin embargo, un pequeño miraba con tristeza en el segundo piso la celebración.
— Creo que a Zaid no le ha agradado la noticia. — murmura Curthwulf.
— Iré a hablar con él.
— Puedo ir yo si lo deseas.