Sentía que algo se había roto entre nosotros. No sabía exactamente que era, pero, lo sentía. Ya no lo veía igual. Ya no veía a mi esposo justo y entregado incluso por los débiles humanos. La había dejado, había dejado a mi hermana, porque no era su hijo y eso, me molestaba.
— Charlotte… — dice Curthwulf intentando tocarme
— No. No me toques. — digo con frialdad.
— No es mi culpa. Sabias que en el rescate podían pasar muchas cosas.
— Sí y de acuerdo con ello, podías tomar una decisión. Mi herman