No dormí en toda la noche, y tampoco planeo moverme del frente de la oficina del señor Rowan hasta que tenga una explicación de lo que está pasando. Es tan temprano que su oficina está cerrada, y ni su secretaria ha llegado, pero aquí estoy. Cuando su secretaria llega, se sorprende al verme. Me dirijo hacia ella.
—Tengo que hablar con el señor Rowan — digo.
—El señor Rowan no ha llegado todavía — menciona mientras se quita la cartera — Puedo avisarte cuando tenga un tiempo libre en su agenda.