Hemos sido los protagonistas de la fiesta de cumpleaños de Rowan, y no hay nadie más complacido que él. No se nos ha separado en toda la noche, tal cual como si nos estuviese amenazando a los dos. A mí, ya sabía con qué me estaba extorsionando, a Damián, ya ni lo quiero saber.
Pero los dos actuamos como títeres ante su plática y mentiras. Rowan es el que presume ante sus invitados que nos conocemos de mucho antes en realidad, que Damián y él compraron juntos el anillo para entregármelo. Incluso