El aplauso del público resonó con fuerza dentro del lujoso bar. Antonella se mantuvo parada unos segundos en el centro del escenario, respirando hondo, tratando de ignorar el dolor que sentía en la parte alta de su talón donde se le había formado la ampolla. Justo donde el pliegue de la bota de látex le rozaba y lastimaba mientras ejecutaba su primera presentación.
A pesar de ello, había logrado terminar el espectáculo. El público aplaudía de pie, y por primera vez en todo ese día, se sintió