—Aguarda un minuto, debo atender esta llamada —dijo Valeria apartándose nuevamente de la pareja.
Isabella frunció el entrecejo. ¿Otra llamada? Lo que para ella era algo raro, para Ignacio resultaba algo normal. Estaba acostumbrado a la fama de su mujer. Le preocupaba mucho más el interés de Valeria de querer llevar a Isabella a su propia cada.
Respiró hondo antes de hablar.
—Hola —murmuró apenas con una sonrisa leve.
Isabella lo miró fijamente.
—No quiero ir a esa mansión —dijo en voz