—Bien, niños, los dejo solos para que jueguen con calma. Y si me prometen portarse bien, le ordenaré a Carmen que les traiga algunas golosinas ¿vale?
Los niños asintieron con una sonrisa. Apenas Valeria salió de la habitación, Sebastián observó a Fabián con curiosidad genuina.
—¿Tu mamá está casada? —preguntó mientras movía con astucia el control en sus manos—. ¿Quién es tu papá?
Fabián negó con la cabeza sin mirarlo, atento a la pantalla de la TV.
—No. Mi mamá y mi papá se separaron cuan