El rugido del motor era lo único que llenaba el habitáculo del convertible, pero en la mente de Alessandro el ruido era interno. Mientras conducía con la mirada fija en el asfalto, ver a Bianca a su lado lo obligó a viajar en el tiempo, buscando en los rincones de su memoria el origen de los muros que había construido a su alrededor.
Alessandro había sido criado bajo el ala rígida de la alta sociedad, en una mansión donde las reglas eran el pan de cada día y la seguridad una constante incuest