El eco de la negativa simultánea resonó con la fuerza de un trueno bajo las altas cúpulas de la catedral, dejando a la élite del país sumida en un estado de parálisis colectiva. Los invitados contenían la respiración, incapaces de procesar lo que acababan de presenciar. La boda del siglo, la unión cuidadosamente orquestada para blindar el poder absoluto del emporio Riva, se acababa de desmoronar en cuestión de segundos ante los ojos de la prensa nacional.
Doña Carmen, sentada en la primera fi