Capítulo XXIII. Un dúo peligroso: La gran loba blanca y la diosa rebelde.
Arcel.
-“Eres el ser más hermoso que la diosa Luna ha creado…”- dije mientras intentaba respirar, sin conseguirlo.
Era totalmente blanca, con ojos de un azul tan pálido, que parecían perlas nacaradas, lo más que llamaba la atención era la mancha de su frente, de color negro en forma de media luna, era mucho más alta que cualquier otra loba de la manada, de cualquier manada, incluso que mucho lobos, perfectamente, podía dirigir la manada ella sola, mi luna era una loba Alfa, y que ella se somet