Capítulo XXIV. La historia de la primera diosa Flaithius.
Narrador.
Pehuén, en ese instante, Neuquén, Argentina.
Nereida se movió entre la espesura bosque Andino, recargando su cuerpo de toda la energía que podía, el acabar de robar los poderes a otra de sus hermanas le hacía sentirse bien. Pronto recibió una la vibraciones que llevaba esperando desde hacía ya veintiún años, cuando aquella maldita pareja de lobos escapó de sus garras arrojándose por el acantilado.
No entendía el amor que existía entre los padres y sus hijos, quizás era porque como