Capítulo XXXIX. La gran batalla I: Un dolor directo al corazón.
Elizabeth.
Llanura de los Grandes Lagos, el día B inicio, Lago Ontario, Ontario, Canadá.
El campo de batalla se delimitó claramente nada más llegar, para ello las hechiceras de alto rango de varios aquelarre nos indicaron donde situarnos, de esta manera, nos colocamos en la única colina que había en la gran llanura, antes de enfrentarnos al gran lago.
Pero nada más colocarnos miré a la diosa. Una sensación extraña me recorría no sabía que era, pero algo me decía que estábamos haciendo algo que