El anochecer bañaba las transitadas calles de Manhattan.
Darragh iba en el asiento del copiloto en la camioneta mientras Aleksi conducía. No le gustaba que su hermano mediano fuera al volante de su preciado vehículo, pero Harry se había quedado a cuidar a Gianna y Beth porque su Luna se sentía muy agotada.
Él no era tonto, quizá un poco despistado a ingenuo en temas del «amor», pero su relación con Gianna lo había «sensibilizado» o eso quería creer. No se opuso a Aleksi como chofer porque notó