Capítulo 72 Felicidades, papá.
Por la noche, Gianna estaba recuperada de sus heridas, pero el agotamiento no se iba. Creía que jamás se había sentido tan casada en su vida y hasta abandonar el sofá, para ir por agua, le parecía la tarea más titánica a la que se había enfrentado.
Darragh se adelantó y fue primero por el agua, el vínculo cada vez era más cómodo entre ellos; sólo fluía. Gianna agradeció con una sonrisa, bebió un sorbo y escuchó el susurro de Beth, sentada a su lado.
—¿Qué? —preguntó Gia.
—Es que me encanta verl