Capítulo 65. Cara a cara.
La mansión Prescott estaba misteriosamente silenciosa. Todas las ventanas se hallaban cerradas y las luces internas se encontraban apagadas. Como si adentro no hubiese nadie, pero ellos sabían que la manada se hallaba allí, podían sentirlos.
El exterior estaba iluminado aunque desértico, solo podía verse a algunos guardias rondar los alrededores, muy atentos a ellos.
Además de miembros de la guardia de Armand, reconocieron a lobos de otras manadas. Eso puso a Eric en alerta.
—Papá no está solo