Capítulo 89. Fin de la batalla.
Maddox vio una luz emerger del fondo profundo de la cueva, pero no llegó siquiera a moverse cuando ya tenía sobre sí a un vampiro de piel desgarrada y mucho más alto que los demás.
El extraño ser, con sus ojos enrojecidos y hundidos lo atacó solo a él. Era como si pudiese reconocer entre todos los presentes quién podía estar a su nivel de pelea.
Era tan rápido que Maddox por poco estuvo a punto de recibir una herida mortal en su cabeza producto de las garras filosas de aquel engendro. A tiempo