Todo regresó a la normalidad en la casa, desde que Alex y yo nos reconciliamos la felicidad había tocado nuevamente a la puerta, se sentía tan bien volver a nuestra vida juntos, ahora podríamos esperar A nuestros bebés en un hogar lleno de amor Y absoluta armonía. Alex se levantó muy temprano, y me pidió que estuviera preparada, pues me tenía preparada una gran sorpresa, por supuesto no me quiso decir de qué se trataba, y por más que le insistí, su silencio fue sepulcral. Me moría de la curiosi