– Que escena tan conmovedora, si tuviera corazón les juro que me harían llorar, ya fue suficiente, retrocede Elizabeth o tendré que matarlos a los dos – indicó con una voz que me congeló la sangre por completo. Vamos mi amor, no pierdas tiempo, márchate te lo ruego, salva tu vida, te amo, por favor cuídate mucho y se feliz, y cuida a nuestros hijos, por lo que más quieras vete ya – me suplicó el con el alma hecha pedazos. Aún en contra de mi voluntad retrocedí unos pasos, pero cuando vi que Mar