Era momento de retomar las responsabilidades de la oficina, con la ausencia de mi abuelo, de mi tía y de mi madre, el bienestar de la familia Turner recaía sobre mí. Pensaba en nuestra fiesta de aniversario, quería preparar algo muy especial para celebrar nuestros dos primeros años de casados, como olvidar aquel día en que decidimos comprometernos para siempre, aquel mágico momento que representó la transición más grande de mi existencia. La llegada de Elizabeth había sido una gran bendición pa